sábado, 5 de mayo de 2018

Primera Comunión 2018 Colegio Santa Rosa de Lima, Caracas - Venezuela

El sábado 5 de mayo de 2018 se celebró en la Capilla del Colegio Santa Rosa de LIma, la Eucaristía del Sacramento de la Primera Comunión para los alumnos de 4to grado; fue presidida por el Padre Alejandro Keri; los alumnos participaron activamente en las lecturas y ofrendas a Dios Padre.

Fue una celebración emotiva y concurrida, donde se respiraba una gran ilusión y satisfacción de los alumnos y representantes; los cantos fueron realizados por el equipo de Pastoral y grupo de alumnos de 3er grado, fueron elegidos para vivir en pleno sentido cada momento, de forma que la liturgia pusiera en sintonía y unidad fraterna a la Asamblea.

En la misa se respiraba una gran ilusión por parte de los alumnos y una enorme satisfacción de todos los feligreses.

Felicitaciones a los alumnos que recibieron por primera vez el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Deseamos que Dios y la Virgen María derramen sus bendiciones y siempre los acompañen en su vida cristiana.








Virgen Cantina del Colegio Santa Rosa de Lima

El pasado 27 de abril de 2018 el Comité de delegadas de 6to grado de primaria del Colegio Santa Rosa de Lima, tuvieron la dicha y el agrado de decorar la Virgen que está ubicada en la Cantina, con motivo del mes de mayo cuando veneramos a Nuestra Madre Reina de los cielos y de la tierra.



De Igual manera, se decoró la Virgen del Rosario que está ubicada en el Salón de Profesores, quienes ponen todo el corazón y enseñanza en sus estudiantes; y la Virgen de Coromoto ubicada en el entrada principal del Colegio donde participaron las delegadas del Comité de graduación de los alumnos de bachillerato Promoción 94.

Que La Virgen María les conceda fuerza, seguridad,  liderazgo, esperanza e ilusión para lograr hacer una diferencia en la vida de los alumnos.

 
               




Lecturas domingo 6 de mayo de 2018. VI Domingo de Pascua

logodominicos

Nadie tiene amor grande que el que da la vida por sus amigos


  Introducción  

Continuamos celebrando  la plenitud del amor de Dios por la humanidad, expresado y comunicado a nosotros en su Hijo, muerto y resucitado. La liturgia de este domingo nos invita a ahondar en este gran don del cual nace el mandato de Jesús  de amar a los hermanos.
El evangelista Juan nos invita a que, ante todo nos dejemos amar por Dios que tomó la iniciativa, amándonos con amor totalmente gratuito e inmerecido. Muchas páginas de la Biblia  nos muestran un Dios que parece no darse por satisfecho hasta que encuentra descanso en el corazón del hombre.  Es un amor, que no tiene su origen en nosotros sino en Dios; que nos enriquece y nos transforma para que podamos cumplir el mandato de amar a los hermanos. Este es el gozo al que Jesús  nos invita a participar: que no tengamos miedo, ya que podemos contar con su amor fiel y poderoso; que no nos encerremos en un  individualismo estéril, sino que seamos buena noticia para los hermanos con nuestra dedicación y empeño.
En nuestra sociedad los lazos de afecto y amistad son frágiles. Sólo  el amor desinteresado que viene de Dios por medio de Jesús Resucitado puede ayudarnos a romper el muro de egoísmo que tiende a la división y al enfrentamiento.
Dios ofrece su amistad a todos sin distinción. No depende  de las cualidades de quienes lo reciben, sino de su bondad y generosidad.  El Padre ofrece al Hijo  a todos, sin distinción. Sin embargo, este gran don de Dios no es acogido por todos con la misma disponibilidad; el centurión pagano Cornelio con su familia  es el símbolo de aquellos que abren su corazón al amor de Dios.
Pedro LuisFr. Pedro Luis González González

Lecturas  

Primera Lectura

Lectura de los Hechos de los Apóstoles 10, 25-26. 34-35. 44-48

Aconteció que cuando iba a entrar Pedro, Cornelio salió a su encuentro y se echó a sus pies. Pero Pedro lo levantó diciendo:
–Levántate, que soy un hombre como tú.
Y tomando de nuevo la palabra, Pedro añadió:
–Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea.
Todavía estaba hablando Pedro, cuando cayó el Espíritu Santo sobre todos los que escuchaban sus palabras.
Al oír hablar en lenguas extrañas y proclamar la grandeza de Dios, los creyentes circuncisos, que habían venido con Pedro, se sorprendieron de que el don del Espíritu Santo se derramara también sobre los gentiles.
Pedro añadió:
–¿Se puede negar el agua del bautismo a los que han recibido el Espíritu Santo igual que nosotros?
Y mando bautizarlos en el nombre de Jesucristo.
Le rogaron que se quedara unos días con ellos.



Salmo

Sal. 97, 1. 2-3ab. 3cd-4. 

R: El Señor revela a las naciones su justicia

Cantad al Señor un cántico nuevo, 
porque ha hecho maravillas, 
su diestra le ha dado la victoria, 
su santo brazo.

El Señor, da a conocer su victoria, 
revela a las naciones su justicia:
Se acordó de su misericordia y su fidelidad 
en favor de la casa de Israel.

Los confines de la tierra han contemplado 
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera, 
gritad, vitoread, tocad.



Segunda Lectura

Lectura de la primera carta del Apóstol San Juan 4, 7-10

Queridos hermanos:
Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios mandó al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo, como propiciación por nuestros pecados.



Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según San Juan 15, 9-17

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
–Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.
Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure.De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.