miércoles, 21 de octubre de 2015

Lecturas del Domingo 25 de octubre de 2015. Domingo 30º del Tiempo Ordinario - Ciclo B

Primera lectura
Lectura del libro de Jeremías (31,7-9):
Así dice el Señor: «Gritad de alegría por Jacob, regocijaos por el mejor de los pueblos; proclamad, alabad y decid: El Señor ha salvado a su pueblo, al resto de Israel. Mirad que yo os traeré del país del norte, os congregaré de los confines de la tierra. Entre ellos hay ciegos y cojos, preñadas y paridas: una gran multitud retorna. Se marcharon llorando, los guiaré entre consuelos; los llevaré a torrentes de agua, por un camino llano en que no tropezarán. Seré un padre para Israel, Efraín será mi primogénito.»
Palabra de Dios

Salmo Responsorial
Sal 125,1-2ab.2cd-3.4-5.6

R/. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares. R/.

Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos.»
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres. R/.

Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares. R/.

Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas. R/.

Segunda lectura
Lectura de la carta a los Hebreos (5,1-6):

Todo sumo sacerdote, escogido entre los hombres, está puesto para representar a los hombres en el culto a Dios: para ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que él mismo está envuelto en debilidades. A causa de ellas, tiene que ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como por los del pueblo. Nadie puede arrogarse este honor: Dios es quien llama, como en el caso de Aarón. Tampoco Cristo se confirió a sí mismo la dignidad de sumo sacerdote, sino aquel que le dijo: «Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy», o, como dice otro pasaje de la Escritura: «Tú eres sacerdote eterno, se gún el rito de Melquisedec.»
Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (10,46-52):
En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.»
Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: «Hijo de David, ten compasión de mí.»
Jesús se detuvo y dijo: «Llamadlo.»
Llamaron al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate, que te llama.» Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.
Jesús le dijo: «¿Qué quieres que haga por ti?»
El ciego le contestó: «Maestro, que pueda ver.»
Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha curado.» Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

Palabra del Señor

Evangelio según san Marcos (10,46-52), del domingo, 25 de octubre de 2015


martes, 6 de octubre de 2015

7 de octubre: Día de la Virgen de Nuestra Señora del Rosario



Cada 7 de octubre, la iglesia católica conmemora el día de Nuestra Señora del Rosario, establecido por el Papa Pío V en el siglo XVI, por celebrarse la victoria de la Batalla de Leopanto en Grecia continental, triunfo atribuido a la Virgen.
 
Hoy la iglesia católica conmemora el día de la virgen Nuestra Señora del Rosario
La Virgen de Nuestra Señora del Rosario, hizo su aparición por primera vez siglos antes de que se fijara una fecha en su honor. Fue en 1208, cuando la imagen sobre cuyas manos reposaba un rosario, aparece en una capilla del monasterio prouilhe de Francia ante Santo Domingo de Guzmán, a quien la virgen, le enseño como rezarlo y le pidió que lo divulgara entre los hombres. 

Siglos después, fue cuando el Papa Pío V no sólo le dedico un día a la virgen para homenajearla, sino que incluyo en las letanías el título de "Auxilio de los Cristianos" y llamó a la virgen Nuestra Señora de las Victorias.

Años después, cuando tomo posesión el Papa Gregorio XIII, la virgen retomó su nombre original y la celebración recibió el nombre de Nuestra Señora del Rosario.

Al paso del tiempo, la devoción por la virgen bajo esta advocación siguió creciendo, logrando que el Papa León XIII consagrará el mes de octubre en honor a la virgen del rosario, e incluyera en las letanías de la virgen el título de Reina del Santísimo Rosario. 

En Venezuela hay un templo que la venera, la catedral de Nuestra Señora del Rosario en Cabimas, estado Zulia, además en el municipio Carlos Arvelo Güigüe, del estado Carabobo, una parroquia lleva su nombre.